
Independiente -ya con Santoro en lugar de Troglio- volvió a jugar mal (aunque casi lo gana en el final); Huracán también tuvo sus chances, pero todo terminó en un triste 0 a 0.
Puede haberse retirado con una sensación de bronca por el gol mal anulado a Leandro Gioda, el cabezazo de Daniel Montenegro que dio en el travesaño o el mano a mano que Barovero le sacó a Germán Denis -todo sucedido en los últimos 15 minutos del partido-, pero el hincha de Independiente por dentro sabe bien que nada cambió. Que no se encuentra el rumbo que se pretende. No se sintió para nada la desvinculación de Pedro Troglio. Esta nueva versión “made in” Miguel Angel Santoro que se observó en la Paternal dejó bastante que desear y a pesar de que estuvo muy cerca de llevarse los tres puntos, que hubiese sido una total injusticia, “Pepé” deberá trabajar mucho en un equipo al que le cuesta mucho cuando sale a jugar de visitante (hace 10 partidos que no gana en esa condición). El funcionamiento en todas sus líneas falló, especialmente en el mediocampo, y lo único rescatable en el empate sin goles frente a Huracán fue, una vez más, la destacada actuación de Fabián Assmann. El arquerito del “Rojo” sigue consolidándose en su puesto y ayer fue fundamental en la etapa inicial, primero tapándole un violento tiro libre a Alan Sánchez y después un cabezazo a quemarropa a Federico Nieto.
Justamente, el “Globo” en ese pasaje del encuentro resultó superior, especialmente a la hora de generar peligro para buscar el arco rival, aunque promediando el complemento se “pinchó”. Tuvo en Hugo Barrientos a su abanderado, tanto para recuperar como para distribuir el balón con mucho criterio, aunque le faltó compañía. Por momentos, Poggi se le mostró como una permanente salida por izquierda, igual que Sánchez por derecha. Mientras estuvo en la cancha, Antonio Barijho también fue una preocupación para la defensa “roja”, y Nieto alternó buenas y malas. Del otro lado, el “Rolfi” Montenegro no agarraba la pelota y Denis, solitario arriba, se la rebuscaba como podía. Como saldo positivo, el hincha de Independiente podrá ilusionarse con la imágenes que vio de su equipo en el final, pero por dentro deben tener en claro que la historia sigue igual. Que si no se empieza a sumar otra vez de a tres, las chances de, al menos, conseguir un lugar en las copas comienzan a ser cada vez menos.
Se podrá decir que no se perdió y que no le convirtieron goles, pero tampoco se ganó. Y eso es clave para el hincha de un club grande que siempre debe ir a buscar el triunfo en cualquier cancha. Otra sensación tendrá la gente de Huracán. Que si bien estuvo muy cerca de lograr la victoria, también casi se queda con las manos vacías, aunque se volvió a sumar para quedarse en primera.
GUILLERMO PISAPIA
Fuente: Diario Cronica




