Pepé Santoro rescató el empate y pidió calma: “La gente se equivocó un poquito, hubo otra actitud”.
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Ey, Pepé, acá, vení para acá”. Sí, en este mundo Miguel Angel Santoro es Pepé y todo el mundo lo trata con un tono de suma intimidad, como si fuera ese tío piola al que quieren todos los sobrinos. Y él va de punta a punta, como en sus épocas de arquero. No se queja. Es tan amable que uno desearía que alguna vez engrane y que les pare el carro: ¿qué Pepé? ¿Quién te dio confianza? Pero el hombre es buenazo y, sobre todo, muy tranquilo. Seguramente, por esa parsimonia es el bombero más apto para este momento a puro fuego. Entonces, le tiró a la hoguera de la tribuna una baldazo de Rivotril. “La gente se equivocó un poquito, hubo otra actitud. Antes, cuando faltaban 20 minutos, el equipo se caía, pero hoy (por ayer) buscó hasta el final, los muchachos pusieron un plus extra”, refutó los insultos de los hinchas.
Además, el técnico interino (en la semana se reunirá con Comparada para definir el futuro) saboreó el empate. Y dio su impresión: “Este punto sirve muchísimo. Porque fue de visitante ante un rival que da siempre lucha y en una cancha difícil. Acá vino a jugar Boca, que el otro día nos puso orgullosos ante el Colo Colo, y no ganó, ¿eh?”. Del otro lado, Ubeda dijo que esperaba más de Independiente. “Son puntos de vista, ellos juegan para las dos columnas que tienen arriba, buscan el cabezazo y nosotros queremos llevar la pelota por el piso”, respondió el DT. Y se fue a puro optimismo: “Podemos entrar a las copas, con este equipo vamos a llegar a eso”.
Fuente: Olé




