Lunes, 31 agosto, 2009 - Categoría Noticias

Busse se lo quiere llevar a casa; Patito, pillo, lo abraza mirando a los flashes. Sí, son todos tuyos.Con sus dos primeros goles en la elite (y una asistencia), Rodríguez confirmó que puede gobernar al Rojo. La 10 está en buena espalda.

Ji, ji, ji… Sonríe Independiente al ritmo de su Patricio Rey. De Patito para los que creyeron que no iba a crecer nunca. Simplemente Pato para la familia y los que lo impulsaban a hacer caso omiso a las etiquetas en frasco chico. O mejor dicho, de Patota, como lo rebautizó Gallego ayer. Porque cuando su Rojo iba corriendo a la deriva, el pibe se ofreció mejor que nunca, y el equipo se enderezó y brindó a su suerte. Dos goles y una asistencia para que esta mañana el hincha llegue al trabajo, como pocas veces, con una sonrisa, y una grata confirmación: tenemos un 10, viejo.

Porque, además de tres puntos, eso es lo que se llevó Independiente de esta calurosa Tucumán. La sensación de que dejó de extrañar a Rolfi Montenegro. Porque parece haber encontrado en Rodríguez a ese futbolista distinto que, en un rapto de genialidad, puede definir un partido. Como Agüero. Como Bochini. Como Garnero. Todos ilustres portadores del mítico dorsal 10 del Rojo. Todos empezaron alguna vez, ¿no? A abrirle el crédito entonces…

Ya a los 17 años, también con un gol de afuera del área (aunque de volea), en el verano 08, contra Boca, dio que hablar. Ahora, con 19, parece que empieza a escribir la historia grande. El club le dio la 10 y el Tolo sintió la pesada responsabilidad de ponerlo. Y está claro que al juvenil le gusta (y necesita) que lo hagan el protagonista del equipo. Ya contra Newell’s (el 0-1 del debut), de sus pies habían partido los mejores momentos de fútbol del Rojo, y debió salir golpeado aún con el partido en cero… Después de ayer, primera vez que completa los 90 minutos en 21 partidos, ahora seguro que el técnico no lo saca más…

“Es lo que soñéeee”, se le readapta Pato el hit ricotero. ¿Qué es lo que soñó? “Ayudar a Independiente a ganar un partido”. En el 2-1, invirtió roles con Silvera y empujó forzado, y de zurda, un centro rasante del Cuqui. Fue su primer gol oficial. Pero el 3-2 sí es todo mérito suyo. El mérito de los que tienen que aparecer cuando las papas queman. Porque hacía cuatro minutos que al Rojo le habían asestado un golpe que pedía lona (Atlético lo había empatado con dos jugadores menos) y revivía viejos fantasmas. Hasta que Pato sacó un Patotazo desde más de 20 metros que se clavó en el ángulo de Ischuk (flashback al gol de Rolfi a Boca en el último clásico, el sello de un distinto). La yapa: la corrida por derecha, el desborde y el centro atrás para que Leonel Núñez, sobre la hora, sentencie un triunfo (el primero de visitante después de diez partidos) más que trabajado.

“Con el 2-2 se nos había venido el mundo abajo. Ellos nos complicaron y no sabía cómo lo íbamos a levantar. Pero Gallego siempre me dice que patee de media distancia y le hice caso. ¿Con ese empate el Tolo quería irse? Ahora que se quede, je”, transmitió Pato Rodríguez toda su felicidad. Ji, ji, ji…

DEMIAN MELTZER | dmeltzer@ole.com.ar


“Si terminaba 2 a 2 me tenía que ir…”

Gallego sabe que el triunfo lo salvó de la hecatombe. El técnico se fue conforme, aunque Independiente, como equipo, aún está verde.

DEMIAN MELTZER | dmeltzer@ole.com.ar

Había dicho que en Tucumán ganábamos y no parábamos más. Y lo dije con respeto, pero terminamos jugando como si fuera una final, sobre todo en el segundo tiempo”. Las palabras de Gallego no fueron tomadas de manera muy feliz por la gente del Jardín de la República cuando las dijo en la semana y, tal vez, tampoco lo serán esta vez, a menos que entiendan que no se trata de una ofensa al rival sino en cómo el Tolo le encontró la vuelta para levantar a Independiente después del 0-1 del debut. El tema es que los dichos del técnico podrán ser muy alentadores para este equipo, pero si sigue jugando como lo hizo ayer no habrá inflador anímico que valga; ni siquiera bastará un camión remolque. Y él lo sabe. “Es un triunfo importante porque no me imaginaba lo que podía ser si empatábamos. O sí, si terminaba 2 a 2 contra 9 me tenía que ir. Iba a ser imposible enfrentar eso”, tiró sin freno en la lengua.

Ahora, ¿cuál es la realidad de este Independiente? El Tolo dice por un lado que con este triunfo vendrán más, o lo pone en palabras para ver si se lo cree. Pero también admite que el 2-2 podría haber desatado una hecatombe, porque en su “me tenía que ir” hay implícito un hay que ser demasiado verde para no ganarle a un adversario recién ascendido y que tiene dos hombres menos…

La verdad es que la victoria tapa todo para el exitista, porque hay que decir que el Rojo, cuanto menos, igualó la performance del debut y eso es preocupante. La diferencia esta vez estuvo en el arco de enfrente, en la contundencia. “Les pedí que por favor empiecen a jugar porque esa era la llave para abrir el arco”, contó el DT. Aunque atrás sigue sufriendo, sobre todo por la izquierda.

“Nos llevamos un triunfo de una cancha donde pocos podrán ganar. Es un rival dificilísimo”, señaló un Gallego que tuvo como mérito sacar a Piatti a tiempo (36′ del PT), aunque como demérito gastó un cambio. “No andaba y lo puse a Núñez; saqué un contención como Godoy y lo metí a Busse; y con Pusi quise agarrar más la pelota y tener un poco más de personalidad”, explicó. Ahora tiene tres días para intentar que los suyos no hagan más peligrosa de lo que es cada llegada rival.


Erroz con palitos

ACÁ, ERROZ USA LA MANITO (Y EL MUSLO) PARA OTRA COSA: TUMBAR A PATITO RODRÍGUEZ.

La mano del volante le sirvió el partido que más le convino a Independiente: de contra, juego que el Tolo no veía en su equipo. Recién ahí el Rojo fue respetable.

DEMIAN MELTZER | dmeltzer@ole.com.ar

No necesitó bandeja para servirle el partido que más le convenía a Independiente, después de un largo trance incómodo en la mesa de Tucumán. Bastó que el centro cruzara el área sin quien lo conectara, para que Erroz, insólitamente, acomodara con el brazo, sin marca cercana, la pelota. El penal, que terminó en gol de Gandín tras el rebote de la atajada de Ischuk, le simplificó al Rojo una tarea que venía ultra complicada. Porque el Tolo team, con un hombre más, no podía entrarle a un Atlético que daba imagen de compacto. Apenas algún chispazo de Patito Rodríguez, o la inquietud del ingresado Núñez, amagaban con romper. Pero el empate abrió espacios, destrabó tensiones. Y, de contra, a pesar de que Gallego había cuestionado las habilidades de sus muchachos en el rubro, Independiente lo ganó y mostró una cara para respetar, material ofensivo de cuidado. Quedará en la libreta, apuntado entre los escollos a superar, el cómo abrir una estructura cuando un adversario, amablemente, no te sirve el sabroso plato de Erroz con palitos.

El quiebre ayuda a analizar un partido de hilo conductor oscilante. Fue en el arranque, hasta la expulsión de Montiglio, cuando más distancia conceptual exhibió el Decano, sobre todo en el medio. En batalla de cuatro contra cuatro, los tucumanos utilizaron carrileros con aptitudes de área a área, mientras que en las bandas el Rojo tenía a Piatti y Rodríguez, quienes de a ratos flexibilizaban el esquema hasta un 4-2-2-2. Conclusión: les comían las espaldas. Y Montiglio, sobre todo, quedaba mano a mano con Mareque, y lo superaba. Otros matices surgieron desde la primera roja. Con Núñez por Piatti el Tolo ganó en movilidad pero seguía sin profundidad, y Godoy a la derecha, más adelantado, se perdía. Con Busse, Patito encontró un socio. Con Erroz, el Rojo halló la tranquilidad: todos se terminaron de soltar.

De contra, la visita mató. Incluso después de la zozobra por el 2-2, invitado, en parte, por el retroceso propiciado por el ingreso de Pusineri por Silvera. En el ida y vuelta que se gestó, 9 contra 11, se impuso dos veces la vuelta. Quizás se haya inaugurado una versión del contragolpe ofensivo al Rojo vivo.


Se llevó un empate

CON UN BUEN PASE, SILVERA ASISTIÓ AL PATITO RODRÍGUEZ.

Gallego acertó con Silvera de titular: el Cuqui, aun sin goles, fue clave en la remontada. Pero el Tolo volvió a pifiar con Piatti: lo sacó en el primer tiempo.

GUSTAVO RODRIGUEZ | grodriguez@ole.com.ar

Dos nombres. Dos elecciones. Dos rendimientos dispares. Américo Gallego volvió a apostar por dos futbolistas con poco rodaje desde que llegaron a Independiente. Y se llevó un empate. Ya habían ingresado en el 0-1 contra Newell’s, en el segundo tiempo. Pero ayer, Andrés Silvera e Ignacio Piatti aparecieron como titulares. Y alrededor de ellos se originó un contrapunto entre el acierto del Tolo, el de poner al delantero, y la apresurada idea de hacer lo propio con el volante, quien no completó el primer tiempo.

El Tolo acertó con el Cuqui, porque fue productivo pese a que se relacionó poco con la pelota. Como suele ocurrir con él, por momentos pareció ausente. De hecho, sólo tocó cinco veces el balón en todo el encuentro. Sin embargo, en dos de esas intervenciones fue desequilibrante. Pasó media hora sin que participara del juego, hasta que a los 14 del segundo tiempo recibió un pase de vertical de Patricio Rodríguez, picó la pelota por encima de Ischuk y surgió Barone para salvar sobre la línea lo que era su primer gol en Independiente. Luego, su mejor acción: 9 de área pero con concepto, asistió a Patito en el 2-1.

Y el Tolo volvió a equivocarse con Piatti, el hombre que la semana pasada llegó el jueves, se concentró y jugó el viernes antes de entrenarse ni una sola vez. Ayer, su falta de ritmo físico y futbolístico se ratificaron. Desconectado, intrascendente. Tanto que Gallego lo sacó a los 36 de la etapa inicial, gastando un cambio cuando, en verdad, Piatti necesita más entrenamientos para ser titular. Su falta de ritmo, y el calor agobiante en Tucumán (rozó los 35 grados) no eran el mejor marco para que jugara de movida, por más crack que el entrenador lo considere.


¿Chipi+Gordo hacen un Cuqui?

GANDÍN CONVIRTIÓ EL 1-1. NÚÑEZ MARCÓ EL 4-2 FINAL.

Gandín y Núñez, una sociedad goleadora que surgió mientras Silvera pule su juego. ¿Pueden jugar los 3?

Sólo una vez habían marcado goles en el mismo partido, en el debut de ambos en Independiente, un 2-1 a Estudiantes en la Sudamericana 08. Pasó mucho tiempo desde aquel 5 de agosto hasta ayer, cuando Darío Gandín y Leonel Núñez volvieron a coincidir con sonrisas goleadoras. Chipi anotó el 1-1 transitorio, tras tomar un rebote de un penal que él mismo había pateado (y no muy bien); y el Gordo selló el encuentro. Y para ambos fue una suerte de nuevo bautismo, con gritos que no los ubican como goleadores pero que los muestra como alternativas potables para inflar redes. De hecho, el DT no los ve como arietes, sino que los puso juntos (Gandín fue titular, Núñez reemplazó a Piatti) con Silvera en el área, con la misión de generar juego y, en el caso del Gordo, darle bomba desde afuera (le dio cuatro veces, sólo en una atinó al arco). Pero son dos buenos llegadores: Chipi pudo marcar antes el empate, en el primer tiempo (buena tapada de Ischuk) y el ex Argentinos definió con gambeta dentro del área. Queda en el Tolo ver si pueden jugar los tres, más Patito…


Una victoria para crecer

BETO TISINOVICH | btisinovich@ole.com.ar

Espero que el vaticinio del Tolo no se corte y que en Tucumán haya sido el inicio de una serie de triunfos que nos posicione entre los de arriba. Se sufrió, es cierto, pero dentro del desarrollo del partido hay más cosas para destacar que de las malas. Se remontó un partido en una cancha difícil y ante un rival que duro. ¿Qué fue con un hombre de más? Sí, es cierto, pero antes del gol de Montiglio, Independiente ya tenía el control del juego. Bien el DT en meter a Núñez, aunque yo hubiera sacado a Godoy, pero el cambio demostró que a Piatti le falta para estar en forma. El equipo fue otro cuando entró Busse, por su dinámica y para asociarse con Rodríguez, quien demostró que la 10 no le queda grande y que desequilibra cuando arranca de enganche o media punta, no tirado por un costado. Está más que claro que somos una cosa cuando atacamos y otro cuando defendemos. Los dos goles del Decano vinieron por el sector de Mareque y cuando quedamos con dos más, nadie se hizo cargo de pegar un grito para tener la pelota. Igual, la victoria tiene que servir para crecer y que de los pies del Pato siga la magia.


Es el capitán, no el hombre orquesta…

MARIA LAURA BALONGA | mbalonga@ole.com.ar

La defensa de Independiente está renga de su pata izquierda y, encima, Gallego no tiene suerte. Justo cuando le habilitan a Matheu se le fractura Tuzzio y a Galeano le falta ruedo. Encima, el pibe tiene que bailar con la más complicada: Mareque va, va y va… Y a veces vuelve. El Tolo, en ese lateral, termina optando por Mareque porque pidió un refuerzo y no se lo trajeron. Y el recambio es Lucas Kruspzky, un chico de 17 años con mucho futuro pero presente tierno, quien además, en octubre, se va al Mundial Sub 17 de Nigeria. Hay quienes piensan que sería mucha ventaja ponerlo al lado de Galeano.

Había muchas expectativas por el debut de Matheu, pero Cafú solo no podrá con todo. Es el capitán, no el hombre orquesta. Por eso se necesita a Tuzzio: rápido, cierra bien a los costados y podrá tapar las trepadas de Mareque. Ahora su ausencia se hace más evidente.


Zapping

AVALO QUEDÓ TENDIDO.

Un asistente agredido desde la tribuna
El partido se interrumpió a los 29 del segundo tiempo, cuando el línea Oscar Avalo recibió en su cabeza el impacto de un proyectil arrojado por un hincha local. Después de cuatro minutos, Abal reanudó el encuentro.

Matheu, conforme con su reestreno
El defensor debutó en su retorno al Rojo. Aunque no rindió, dijo que “me sentí bien” y destacó “los cambios en ataque” que hizo el Tolo Gallego.

Hoy podría definirse dónde jugará el Rojo
Se acercan horas decisivas acerca del escenario que usará Independiente como local. Dirigentes del Rojo y de Racing tendrán hoy una reunión con las autoridades del Coprosede para definir si la Academia volverá a alquilarle el Cilindro a su acérrimo rival, que viene jugando de local en Lanús.

Después del triunfo volaron de regreso
En un vuelo de línea, el Rojo volvió anoche a Buenos Aires y esta mañana practicará en Domínico de cara al partido del jueves contra Godoy Cruz.


Sapucay en apenas un minuto

ESCOBAR VE LA ROJA.

Se retiró en silencio, perfectamente consciente del error que había cometido. El debut de Fabio Escobar fue tan pobre como polémico. El delantero, por el que Atlético pagó 600.000 dólares por el 50% de su pase, jugó poco más de un minuto y tocó dos pelotas. En la segunda, le cometieron foul, el árbitro no sancionó y él se quejó. Abal le mostró la amarilla y el paraguayo le hizo un gesto como si estuviera pagado, por lo que el juez le mostró bien la roja. Y el guaraní, de 27 años, que llegó desde Nacional de su país, dejó al Decano con nueve hombres…


“Ya estoy asqueado”

VELLA INTENTA DETENER LA HISTERIA DEL CHULO: LO ECHARON.

Rivoira explotó, aunque sin razón, contra la actuación de Abal. “Nos estafaron”, espetó el DT, quien además negó que vaya a renunciar.

Hemos tomado la decisión de no hablar de los arbitrajes. También dijimos que en caso de ver alguna cuestión oscura, haríamos el planteo formal ante la AFA”. Esta era la voz de Mario Leito, presidente de Atlético, instantes después del partido. Claro que nunca se imaginó que Héctor Rivoira explotaría diez minutos después, aunque sin razón, porque el arbitraje de Diego Abal no tuvo dobleces. “Si seguíamos con 11, a Independiente lo pasábamos por encima. Me conocen bien, nunca lloro, pero aquí hay una impunidad terrible. Ya estoy asqueado del fútbol. Esto es un gran negocio, y hoy (por ayer) nos estafaron”, espetó un desencajado Chulo. El DT estaba cargado contra los arbitrajes por el antecedente de la primera fecha, ante San Lorenzo, cuando le dieron por válido un gol al Ciclón tras un foul de Bergessio y no sancionaron un penal de Bianchi a Pereyra.

Por eso el técnico ya había cometido un exabrupto ni bien Independiente convirtió el 1-1 de penal. Ingresó al campo para insultar a Abal, lo que enardeció aún mas al público. “Me fui al carajo, pero tengo sangre. Ya nos pasó con San Lorenzo y me quedé callado. No tenemos que pagar ninguno derecho de piso porque es un club que en dos años pasó del Argentino A a Primera. Qué más quieren”, se preguntó.

Mientras realizaba las polémicas declaraciones, el Chulo se percató que Abal y sus colaboradores se retiraban fuertemente custodiados. “Ahí va muchachos, apláudanlo, apláudanlo”, les pidió el técnico a los peridistas que no se recuperaban del asombro que les producía las declaraciones del técnico.

Finalmente, Rivoira echó por tierra cualquier chance de renuncia, tal el rumor que había empezado a circular. “Me voy a quedar a seguir peleando. Me quejo porque estoy defendiendo los intereses de Atlético. Prefiero que nos digan que este torneo lo tienen que ganar los grandes para que nos dediquemos a otra cosa”, concluyó.

GUSTAVO RODRIGUEZ | grodriguez@ole.com.ar

Fuente: Olé

Un Comentario para “Patricio rey (Olé)”

  1. hector acquaviva Dice:

    en todo el mundo los huevos los pone la pata pero en tucuman los pone el pato JA ….ojo con busse ese pibe vale mucho. ojo.

Deja un Comentario

Memoria usada: 25759.5 KB de 26112 KB