Independiente, con dos más, no podía contra Atlético. Pero apareció Patito Rodríguez y cambió la historia.
Ni los dos jugadores de más le alcanzaban a Independiente, que parece destinado a sufrir al máximo para lograr algo de tranquilidad. Es que aún con notoria ventaja numérica, la pasaba mal ante Atlético. Pero había alguien que tenía otro planes y fue el gran responsable de que el Rojo ganara 4-2 en Tucumán: Patricio Rodríguez, autor de dos goles y figura de la cancha.
¿Patito? Patón.
Es que el 10 fue el único que le dio juego y vértigo al equipo de Gallego en la sofocante tarde tucumana. Y fue el gran protagonista del partido porque Montiglio, que pintaba para figura en el local después de haber puesto el 1-0, se fue expulsado un rato después por simular un penal y ganarse la segunda amarilla.
Ahí el Tolo se animó a más, metió a Núñez por Piatti e Independiente creció con la conducción de Rodríguez, que dejó solo a Silvera pero el goleador no pudo definir. Tampoco pudo Gandín en el discutido penal de Erroz, pero sí en el rebote para marcar el empate parcial.
La alegría por el 2-1 del Patito duró hasta el empate del otro Rodríguez, el local Luis, ya con el Decano con 9 por la expulsión de Escobar. ¿Increíble, Tolo? Pero el enganche rojo, ya Patón, se robó todos los aplausos con dos apariciones: con un derechazo al ángulo puso a su equipo en ventaja y, sobre el final y de contra, le sirvió a Núñez el gol que liquidaría la historia y sellaría un triunfo de visitante después de nueve meses.

Fuente: La Razón




