“Estos goles se los dedico a mis compañeros”, afirmó la figura excluyente de la victoria de Independiente ante Central. Todo un mensaje.
Al carajo. Bien al carajo se pueden ir…” No hay testigos ni los habrá. Tampoco cámaras y dispositivos que puedan comprobar si estas palabras fueron pronunciadas. En una tarde de Cabildo Abierto en Independiente, Rolfi Montenegro gritó con furia y con aquella frase los tres goles de la victoria ante Rosario Central.
Rolfi puede decirle otras cosas a la gente que protestó con razón bajo la lluvia e hizo sentir su malestar por la campaña del equipo y porque el estadio que le abrieron un 25 de noviembre de 2008 todavía sigue cerrado. Por eso hubo paraguas, banderas, gritos y sensaciones encontradas. Gente a favor y gente en contra. Hubo Cabildo Abierto desde la mañana (ver página 61), porque el pueblo de Independiente quiere saber de qué se trata.
“Esto es para todo el grupo, para los compañeros. Para todos, los que están adentro y los que quedaron afuera. Si la gente se expresa me parece bien, pero que quede algo bien claro: acá nadie se guarda nada”. Así le contestó a Clarín Montenegro sobre a quién les dedicó los tres goles de ayer. No fueron para Gallego ni para Maradona (sus técnicos en Independiente y en la Selección) ni tampoco para todos los hinchas que lo despidieron con una ovación cuando el Tolo decidió que era el momento de los aplausos. Minuto 41 del segundo tiempo. Sosa lo reemplazó. Los goles fueron para los compañeros y al diablo con todo.
El fútbol es así, una enorme caja de Pandora que le salpica gloria a quien se atreve a abrirla. Y ya sería reiterativo hablar de las cualidades de Montenegro. Goleador del torneo, capitán y conductor con giros y tics de Bochini. Sobre todo en el Ducó, donde se forjó en las divisiones juveniles de Huracán y hasta fue alcanzapelotas.
“No sé qué pensar sobre esto de ser el goleador del Clausura. El Tolo en su momento me metió presión al decir que podía serlo. Es muy raro porque estamos mal en la tabla de posiciones y en este equipo está el goleador del torneo”, sostuvo luego.
Montenegro cerró un fin de semana casi ideal. Se fue de Parque Patricios con la victoria en sus manos en una tarde de ésas que no olvidará por la trifecta de goles. El viernes a la noche, en la concentración de Independiente, observó con detenimiento y con pasión el triunfo durísimo de Huracán contra Banfield que lo hizo emocionar. Y mañana, cuando el sol salpique el césped de Ezeiza, aparecerá con el grupo que convocó Diego Maradona para integrar el plantel de la Selección que jugará el sábado ante Colombia.
Se llevó una bolsa llena de botines Rolfi del Ducó. “Sí, son para usar en Ezeiza, con la Selección”, admitió. Se llevó también una alegría que compartirá hoy con su familia y que ayer dedicó a sus compañeros. “Fue un partido raro. Duro. Central se jugó la vida, pero lo hizo con dignidad deportiva. Nosotros también teníamos el compromiso de mejorar y, sobre todo, de volver a ganar”, sostuvo.
¿Te quedás en Independiente?
Tengo contrato hasta el 2012. De mi parte está todo tranquilo, pero pera mejorar deberemos replantearnos muchas cosas.
Por: Adrián Casaccio
LA UNICA DIFERENCIA CON CENTRAL FUE LA JERARQUIA DE MONTENEGRO
Independiente tuvo una alegría en medio del barro
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Corren tiempos de grandes achicados. Boca se va de la Copa por culpa de Defensor, la única posibilidad que tiene River para regodearse es la desgracia de Boca, Racing se consume tratando de evitar la Promoción y la crisis total de San Lorenzo no la evita ni Marcelo Tinelli. Son tiempos de estrecheces. De presentes encogidos. E Independiente está ahí, mezclado y revuelto con sus hermanos de glorias añejas.
En medio de esta debacle absoluta de los poderosos, el equipo que conduce Américo Gallego, que vive días de máxima turbulencia, encontró ayer una joya en medio del barro. Le ganó a Central de modo extraño, en un partido que pudo perder claramente en el primer tiempo, que nunca jugó mejor que su rival y que al final terminó adjudicándose de modo abultado porque Daniel Montenegro tiene hoy en la estructura el peso y la gravitación que ese ídolo llamado Ricardo Bochini tuvo en los grandes equipo de la mullida historia del Rojo Rey de Copas.
O, sin duda, Montenegro, capaz de salirse de letra y hacer lo que haga falta en el momento justo, resulta para este Independiente lo que Juan Verón es para el Estudiantes actual. Sin ellos, seguro que otro gallo cantaría.
A esta altura del domingo, Central debe estar preguntándose cómo entró ese derechazo para el 1-0 cuando de la mano del Kily González parecía que se estaba acercando a la apertura del marcador. Central, por estas horas, no debe terminar de entender cómo el Rolfi clavó el 2-0, a lo Carlitos Tevez, un derecho en la izquierda gambeteando para adentro y fulminando a Broun con un disparo inapelable. Y qué decir del tercero, ese tiro libre desde la derecha cobrado con otro derechazo.
Ni más ni menos, estas fueron las únicas diferencias entre Independiente y Central. O se podría agregar a Fabián Assmann, quien en el primer tiempo le puso las manos a cuatro chances netas de gol de Franzoia, Lima, Vizcarra y Moreno y Fabianesi. Además, Central, debatiéndose ahora entre las dudas que le plantea el futuro, tampoco alcanzará a comprender por qué no fue al arco aquella chilena de Ezequiel González realizada desde el borde del área chica.
Gallego, quien se equivocó feo en la semana con sus cuestionables decisiones, demostró ayer lo que sabe de fútbol con un cambio clave: en el entretiempo excluyó a Ríos, puso a Vittor y rearmó la mitad de la cancha con Godoy (se encargó del Kily y lo neutralizó), Pusineri, Vittor y Mancuello.
El segundo tiempo regaló lo mejor del encuentro porque Montenegro resucitó al Rojo y porque Central, a despecho de su marcada falta de claridad para poner la pelota en el área de enfrente, fue y fue con la fe de que se podía.
Sobre el final fue 3-1 por Zelaya. Luce exagerada la diferencia. Salvo que se la explique desde la jerarquía de Daniel Montenegro.
Por: Eduardo Castiglione
La clave
El Rolfi jugó a otra cosa. Los de Russo se encontraron con un jugador de otro nivel cuando esperaban un partido de características normales.
UNOS DOSCIENTOS HINCHAS SE MOVILIZARON HASTA LA SEDE PARA PEDIR EXPLICACIONES
Una marcha en señal de protesta
Háganse cargo. Esto es Independiente. Limpieza. Las banderas estaban delante del banco de suplentes de Independiente y fueron la segunda etapa de un día que comenzó con protestas y que finalizó a pleno grito de gol por el triunfo ante Rosario Central. A las 10 de la mañana, previo al partido, bajo la lluvia y al canto de “Ya vendiste a Ustari, ya vendiste al Kun, Comparada… nos estás vaciando el club”, cerca de 200 hinchas de Independiente se movilizaron desde el estadio Libertadores de América hacia la sede social de Avenida Mitre 470 para entregar un petitorio en el que reclamaron transparencia política y económica, modificar el estatuto y, sobre todas las cosas, terminar la cancha y tener un equipo competitivo. “Cancha+Equipo+Cuentas Claras YA!”, en una de las banderas y bombos se entremezclaron entre hinchas de todas las edades que, una vez en la sede y cansados de que ningún dirigente se acercara, ingresaron escoltados por el sentimiento común: “Será siempre Independiente el orgullo nacional”. Cantos más, cantos menos contra la dirigencia y sin intenciones de avanzar por sobre los 12 efectivos de seguridad que se encontraban dentro, Daniel Ominelli (jefe de seguridad del club) fue el encargado de negociar entre las partes. Finalmente, convencido por la seguridad del club, el vocal titular 5°, Osvaldo Omar Calvo, fue quien se hizo presente antes los socios y firmó el petitorio dirigido a Comparada: “Quiero que sepan que tienen razón y todo el derecho del mundo porque esta casa es de todos”, indicó el dirigente. Y todo terminó en paz.
“La presión está siempre”
Impotencia es lo que siente Central de cara a la finalización del torneo. Con la de ayer, el conjunto de Miguel Russo sumó su tercera derrota consecutiva y no puede salir de la zona de Promoción. “La presión de ganar la vamos a tener siempre”, declaró el técnico. Además, Iván Moreno y Fabianesi protestó: “En las últimas fechas hemos tenido pequeños errores arbitrales que nos han perjudicado”, refiriéndose al trabajo del juez Abal.
Fuente: Clarín





mayo 31st, 2009 at 11:41 am
SOY UN HINCHA QUE TENGO 64 AÑOS VIVI TANTAS ALEGRIAS EN LA EPOCA DE TANTA GLORIA, que ahora no somos capaces de ganarle a nadie. ni sikiera a river que no le gana a nadie… que es una verguenza… que un club que gano tanntas copas ni sikiera clasifiq a una y q el p`residente se ponga firme y que haga q lo inviten a la coopa sudamericana porq river y boca n tienen tanto merito para ser invitados a la copa. espero que el campionato q viene podramos ganar algo..
mayo 31st, 2009 at 9:20 pm
Estimado señor Hector, nuestro “presidente”,no puede hacer que nos inviten ni a un bautismo,si no sabe adonde esta parado.