RECIBE A GIMNASIA, TRAS EL MAGRO EMPATE ANTE RACING
Cuando se dice que los clásicos son partidos aparte, que pueden cambiar semblantes, aliviar al que viene mal y complicar al que viene bien, parecería que se trata de una frase remanida y sin sustento. Pero Independiente puede dar fe de la trascendencia que tiene un encuentro de tales características.
El Rojo, si bien llegaba precedido de un pálido empate con Vélez y de una angustiosa victoria sobre San Martín de Tucumán, tenía el crédito de su gente, algo que se redujo de manera notoria luego del 1 a 1 ante Racing, el domingo pasado. ¿Por qué el brusco cambio en el sentimiento del hincha? Porque al equipo de Claudio Borghi le empataron sobre la hora y porque, hasta el instante en que Franco Sosa marcó el gol académico, no había acumulado ningún mérito para adueñarse del clásico de Avellaneda. Después la semana movida, con la bandera que apareció en la práctica y toda la bronca de Borghi.
En el Cilindro, Independiente jugó muy mal y fue superado en el desarrollo por un adversario que llegaba a los tumbos y que no tenía ni puntos ni goles. Ni siquiera la ventaja conseguida por el Rolfi Montenegro sirvió para controlar el juego. Nadie manejó la pelota, nunca se armó un contraataque con olor a gol y, encima, el técnico metió cambios que muchos cuestionaron. El equipo había salido al campo con una formación de promesa netamente ofensiva, pero en el entretiempo Borghi sacó a Higuaín y luego hizo lo propio con Gandín y con Núñez. Más allá del rendimiento de los tres, que fue flojo, esas modificaciones motivaron que en el último tramo del partido el equipo quedara sin delanteros netos, sin hombres capaces de aguantar la pelota lejos del arco de Assmann. Una bandera que apareció en el entrenamiento del martes -con leyenda crítica hacia la actuación del domingo- calentó el ambiente. Y aunque el hecho no pasó a mayores, en el ambiente quedó flotando la sensación de que el disconformismo puede crecer si no hay una pronta mejoría individual y colectiva.
Hoy, a partir de las 18.40, en el encuentro que televisará TyC Max y que cerrará la cuarta fecha del Apertura, Independiente volverá a presentarse en el estadio de Racing, en este caso para recibir a Gimnasia y Esgrima La Plata. Y a las urgencias del local habrá que sumar las del Lobo, cuya relación con los últimos puestos de la tabla de promedios lo obliga a ir en procura de puntos en cualquier escenario. La campaña del conjunto albiazul muestra una curva ascendente, ya que primero perdió ante Newell’s, después igualó con Lanús en el sur y en la jornada anterior venció a Huracán. Gimnasia sabe que se encontrará con un adversario preocupado y ansioso. Sin embargo, no podrá especular con lo que haga Independiente, sino pensar en sus propios intereses y en la necesidad que lo acosa desde que comenzó la temporada.

EL HISTORIAL INDEPENDIENTE – GIMNASIA (31/08/08)En total jugaron: 138 partidos.
Independiente ganó: 56, con 237 goles.
Gimnasia ganó: 49, con 193 goles.
Empataron: 33.
Como local Independiente
Jugaron: 67 partidos.
Independiente ganó: 33, con 123 goles.
Gimnasia ganó: 17, con 79 goles.
Empataron: 17.
Ultimos 10 años
Jugaron: 20 partidos.
Gimnasia ganó: 12, con 31 goles.
Independiente ganó: 5, con 22 goles.
Empataron: 3.
Fuente: Diario Popular




