Metió tres goles y la victoria cambió un clima que venía tenso y con mucha bronca
Por un momento Independiente se olvidó del pésimo momento que está pasando en este Torneo Clausura. Y todo fue gracias a la excelente labor de Daniel Montenegro, que a pesar de la mala campaña del Rojo, es el único goleador del certamen con 12 gritos.
Esto demuestra que a nivel individual está haciendo una buena temporada, más allá que de lo colectivo no se pueda decir lo mismo. Antes del encuentro aparecieron banderas en contra del plantel (muchas colocadas, al revés), que cuando se fue de la cancha recibió unos tibios aplausos.
Varias banderas se vieron en el Tomás Ducó antes del inicio del trámite. Entre los trapos se podían ver: “Háganse cargo. Esto es Independiente”, “Sin cancha, sin equipo. Seguimos creciendo”, “Limpieza” (con una escoba y un balde dibujados), “Jugadores, no son dignos de esta camiseta”. Como si esto fuera poco, a los cinco minutos, empezó a bajar de las tribunas el ya típico “Jugadores, la c… de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie”. Y además, las banderas estaban dadas vueltas en señal de protesta.
Esto es lo que genera Independiente en sus hinchas. Y por lo que muestra en la cancha, el periodismo pega duro. Por eso, Américo Rubén Gallego, que está enojado con los medios se fue en silencio. Ya había anunciado en la semana que no iba a hablar con los periodistas y ayer lo ratificó, al no dar la típica conferencia de prensa que suele dar tras cada encuentro en que juegan de local. Pero lo destacable es la labor del Rolfi, el gran artífice de ésta y de otras victorias, como lo fue la de Boca.
Sin duda que es la gran figura de los de Avellaneda, junto con Fabián Assmann, que viene un escalón más abajo. Del resto poco y nada y por eso los hinchas diferencian al número 10 del resto. Su primer tanto fue involuntario, ya que quiso dar un pase, el segundo fue un verdadero golazo y el tercero también, gracias a un zapatazo de tiro libre. Cuando llegó el último grito, los hinchas se olvidaron que habían ido a insultar y bajó un “Olé, olé, olé, olé, Rolfi, Rolfi”.
Sólo por su actuación, los insultos pasaron de la parcialidad local, a la visitante. Del lado de los rosarinos, empezó la bronca y los hinchas empezaron a cantar temas como el que cantaba su rival al inicio del juego. Además, le sumaron otros “hits”, como los siguientes: “Me parece que Central no quiere ganar, tienen ganas de cobrar” y “Esto no es joda, esto es Central”.
Todo ese cambio de ánimo lo generó Montenegro, que con su actuación le dará un tiempo de tranquilidad al Diablo, que lo necesitaba desde hace tiempo. Más allá del nivel del equipo, él está haciendo un gran campeonato y ayer lo demostró al marcar la tercera tripleta en su carrera. Por él, el Rojo tiene un poco más de aire.
ANALISIS: LEANDRO GAVIRA
EL ROLFI EN FRASES
“Siempre ganar te da tranquilidad. Ellos hicieron un primer tiempo muy bueno, pero después del segundo gol nuestro, nos tranquilizamos y comenzamos a jugar mejor. Empezamos a manejar el partido, fuimos contundentes y jugamos con la tranquilidad que nos daba el resultado. Lo importante de mis goles es que sirvieron para que el equipo gane, aunque siempre te da una alegría personal el hecho de convertir”.
“Los goles fueron para el grupo, porque necesitábamos un triunfo. En el fútbol no hay lógica. Hoy (ayer) ganamos y veníamos de muchos malos resultados. Tenemos que ser más regulares. Ahora quedan nueve puntos en juego y tenemos que ganarlos para terminar dignamente este campeonato que no fue bueno para nosotros”.
TRES VECES
Montenegro ya había marcado tres goles en otras dos ocasiones. Una fue jugando para Huracán, en un triunfo por 4-0 ante Chicago, y la otra para el Rojo en un 8-1 ante Argentinos.
Fuente: Diario Popular




