Todos los goles en el Clausura se reparten entre Silvera, Gandín y Piatti.
Independiente llegó al liderazgo del Clausura por varios motivos. Algunos harán foco en la solidez estructural. Otros se detendrán en la firmeza defensiva, incluidas las buenas tareas del arquero Adrián Gabbarini, o en el despliegue de los mediocampistas, con Walter Acevedo como eje. Pero el factor dominante también podrá encontrarse en el triángulo que forman Ignacio Piatti, Darío Gandín y Andrés Silvera, entre los que se reparten los diez goles de los Rojos en el torneo. Américo Gallego utilizó la vieja fórmula del Apertura 2002, el último título del equipo de Avellaneda, y exprimió las virtudes de tres jugadores sobre los que hace un tiempo se posaban varias dudas.
Piatti y Silvera llegaron antes del Apertura pasado. Gallego apostó por ellos pese a que no los favorecían los últimos antecedentes en sus clubes: Gimnasia y Esgrima La Plata y San Lorenzo, respectivamente. Se desvincularon entre conflictos e Independiente los cobijó con cierta incertidumbre de su gente. Silvera contaba con más crédito porque ya había tenido un exitoso paso por los Rojos; incluso fue el goleador en la campaña de 2002, con 16 tantos. Desde que volvió, y siempre que estuvo bien físicamente, el Cuqui fue titular. Piatti alternó con Federico Mancuello y con Walter Busse hasta que se ganó un lugar.
Gandín se afirmó en el campeonato pasado con diez goles. Aunque el oportunismo no le valió el ciento por ciento de la aceptación. Si hasta el domingo pasado, después del primer grito con River, tuvo un gesto desafiante (se tomó las orejas) por el murmullo de los hinchas en un par de jugadas anteriores. Es un indiscutido para Gallego, que le dio la cinta de capitán tras la rotura de ligamentos de Carlos Matheu.
El transcurso de la competencia los afianzó. Y se advierte el entendimiento. “Independiente sale a buscar el partido hasta que consigue el gol y luego se tranquiliza porque sabe que no va a perder”, comentó Piatti. También hubo elogios cruzados. “Con Silvera nos entendemos bien y nos complementamos en beneficio del equipo. Es uno de los mejores delanteros del país”, resumió Gandín. Silvera, más parco, tiene contados encuentros con la prensa.
Piatti fue el más efusivo cuando se habló de la lucha por el título. “Si hacemos bien las cosas, vamos a seguir prendidos. Si seguimos así, va a ser difícil que nos saquen de la punta. Se vienen partidos complicados y hay que salir adelante”, aseguró, en declaraciones a la agencia DYN. A Gallego no le gustan demasiado las declaraciones referidas a la vanguardia y por eso les pidió cautela a los jugadores. Es más, el entrenador no habló con la prensa después del entrenamiento en Villa Dominico.
Uno de los factores que influyeron para el buen rendimiento ofensivo fue el conocimiento de los titulares. Independiente ya tiene una formación base que repetirá pasado mañana, contra Chacarita, en la Paternal, donde los Rojos tendrán 5500 entradas disponibles: Gabbarini; Vella, Tuzzio, Galeano y Mareque; Busse, Acevedo y Fredes; Piatti y Gandín; Silvera.
Como en el Apertura 2002, con Daniel Montenegro, Federico Insúa y el mismo Silvera, el Tolo Gallego tiene un triángulo de vértices filosos.
10 son los goles de Independiente en el Clausura; se reparten entre Andrés Silvera (seis), Darío Gandín (tres) e Ignacio Piatti (uno).
Fuente: La Nación




