Tras un primer semestre para el olvido, el timón de Gallego cambió las cosas
El año terminó para Independiente con diversos sabores. Por un lado tuvo el gustito a la recuperación, sepultando un primer semestre para el olvido con cambio de técnico inclusive. Por el otro quedó un dejo de bronca por no poder dar el salto de calidad cuando la situación lo demandó y dejar escapar así una gran chance para pelear el título hasta el final. Sin dudas que Américo Gallego tendrá que reforzar con algunos nombres al Rojo y trabajar en lo mental para hacer del Diablo un serio candidato al campeonato.
Para Independiente el 2009 será un año para guardar y recordar. Motivos existieron de sobra y se desarrollarán más adelante pero desde lo futbolístico las sensaciones se mezclaron una y otra vez desde la conducción de Miguel Angel Santoro y la llegada de Américo Gallego. Altibajos, cruces verbales, jugadores que emigraron por diversos motivos hasta que finalmente el Tolo encontró una calma después de atravesar flor de tempestad.
Aunque no lo parezca el año arrancó con Miguel Angel Santoro a la cabeza del grupo, con una pretemporada como no había sucedido nunca ya que Pepé solo servía para apagar incendios cuando algún técnico dejaba el club. Sin grandes nombres de refuerzos el mítico arquero sufrió algunos cortocircuitos acompañado de magros resultados (y un malísimo pasado que cargó de intolerancia a la gente). Un punto negativo fue la apretada que sufrió el plantel en Tucumán tras caer con San Martín, los rumores de “cama” que terminaron con la salida de Gerardo Reinoso y Fabio Escribano, sus colaboradores, y el alejamiento final pese a la goleada por 4 a 1 ante Newell’s. Malísimo inicio de ciclo para Independiente que tuvo que recurrir a un viejo conocido para tratar de recobrar el respeto: Américo Gallego.
El Tolo fue presentado como el salvador, a Comparada no le quedó otra que recurrir a un técnico caro y al que se le debía dinero, porque Independiente no podía darse el lujo de volver a patinar ya que el promedio era malo. Su debut fue en el Clausura ante Lanús y el entrenador sufrió un durísimo 5 a 1 con el cual explotó y realizó más duras declaraciones aún diciendo “antes que me echen los voy a rajar yo”. Pese a todo no pudo enderezar el barco porque de los 12 partidos cayó en 7, ganó en 3 y empató el resto. Los ojos estaban puestos en el Apertura y en un trabajo que arrancara desde cero.
Luego de los trabajos en Necochea y la llegada de muchos refuerzos, como la vuelta de Andrés Silvera y Carlos Matheu, el Rojo estaba listo para saltar a la cancha a revertir la historia. Esta vez ya sin su estrella, Daniel Montenegro vendido al América.
El inicio fue magro, cayendo injustamente ante Newell’s, pero después el equipo se recuperó y fue adquiriendo sello propio transformándose en candidato a la pelea. Sacó chapa en los clásicos (ver aparte) y cuando estuvo para dar el salto de calidad se mancó. Recordado será el empate con Chacarita que lo alejó, seguido de la caída en Rosario frente al Canalla y Arsenal. Luego se recuperó y cuando puso quedar ahí del milagro se presentó el blooper con Banfield y el adiós a las chances. No pudo ni pelear mano a mano y se quedó fuera de la Libertadores, que era una utopía de todos modos.
Por ello creemos que Gallego deberá, como primera medida, recibir el apoyo dirigencial mediante la llegada de refuerzos de calidad tal lo pidió el entrenador. Después, estará en su mano inculcarle la mentalidad ganadora que posee ya que no puede, bajo ningún concepto, permitirse flaquear cuando las responsabilidades aparecen. En ese panorama Independiente comenzará a trabajar el año próximo en Salta, para forjar un equipo sólido que de pelea de punta a punta como lo adelantó su técnico.
análisis: LUIS STOCIK
LAS DOS CARAS
El primer semestre fue de terror, el Clausura lo terminó en el 16º lugar, con escasos 21 puntos: El Apertura fue otra cosa, acumuló 34 puntos y acabó en la cuarta colocación.
EN EL APERTURA SE IMPUSO EN TODOS LOS CLASICOS Y EN CALIDAD DE VISITANTE
El Diablo hizo pata ancha en rodeo ajeno
Una hecho que seguramente se recordará por mucho tiempo será los triunfo que obtuvo el Rojo en los encuentros denominados clásicos. El equipo de Américo Gallego se impuso en todos y para mejor lo hizo en calidad de visitante. Asimismo, el Diablo le puso fin a una racha de trece años sin triunfos en cancha de River y de Boca.
Cuando en plena pretemporada Américo Gallego se enteró del fixture que le había tocado se quiso morir. Miraba para todos lados y hasta refunfuñó a los cuatro vientos. Estaba claro que a un Rojo en formación y que venía cascoteado pensar en jugar con los grandes fuera de casa no era algo demasiado alentador. Pero la historia terminó más que bien para Independiente que en el próximo Clausura recibirá a todos en el Libertadores de América.
De todos modos el hecho fue que el Rojo se convirtió en el más grande entre los grandes y resultó, durante todo el Apertura 2009, una visita incómoda. El que primero lo sufrió fue Racing, a quien pese a pegarle un baile bárbaro en el primer tiempo apenas se fue al descanso dos a cero y después debió sufrir en el complemento para llevarse un triunfo por 2 a 1 con goles de Darío Gandín.
La próxima estación fue Núñez, en donde el equipo no ganaba desde el Clausura 1996 y de la mano del Tolo le puso fin a una racha de trece años de sequía. El Rojo fue muy superior a River, que tuvo a Astrada -compadre de Gallego- como técnico debutante. El primer tiempo terminó tres a cero con goles de Darío Gandín, Ignacio Piatti y Andrés Silvera para después hacerle precio y terminar en un decoroso 3 a 1.
Y en la Boca tambien
Pero el expreso Rojo no paró ahí sino que en su viaje visitó el Nuevo Gasómetro para dar otra cátedra de fútbol. Con goles de Darío Gandín, Martín Gómez y Leonel Núñez fue un tres a cero sin atenuantes ante San Lorenzo para, por ese entonces, continuar prendido en la lucha por el torneo y el ingreso a la copa.
El año se iba a terminar con el choque ante Boca, el último compromiso pendiente en cuanto a clásico, y en donde también hacía trece años que no se ganaba. El último festejo databa del 3 de noviembre de 1996, cuando se impuso 1 a 0 con gol de Francisco Panchito Guerrero en el último enfrentamiento entre Bilardo y Menotti como entrenadores.
Y el Rojo no le falló a su gente. Es cierto que esta vez sufrió demasiado, que la suerte le guiñó un ojo. Se había puesto en ventaja con gol de Andrés Silvera pero Boca igualó y casi lo da vuelta, pero a tres minutos del final llegó una gran jugada colectiva y la exquisita definición de Nacho Piatti para desatar la locura de los hinchas de Independiente quienes vieron como se acababa la mufa en tierras xeneizes. Fue póker para el Diablo, que reinó entre los grandes.
El largo camino de regreso a casa
Después de casi tres años volvió a su estadio, en una noche emotiva e inolvidable
La vuelta a casa fue el suceso trascendental de 2009 para Independiente y todo su pueblo. Luego de casi tres años del último partido disputado en la vieja Doble Visera de cemento, el Rojo inauguró el flamante Libertadores de América para continuar escribiendo su gloriosa historia.
La emoción se apoderó de todos los hinchas de Independiente, de quienes consiguieron su entrada para el 28 de octubre de 2009 – fecha que quedará en la memoria de todo aquel que se diga fanático del Diablo- y de quienes debieron ver el estreno del Libertadores de América por televisión. Bajo la dirigencia de Julio Comparada el viejo estadio fue demolido y el último cotejo que Independiente jugó como local allí fue el 8 de diciembre de 2006, cuando cayó 2-1 frente a Gimnasia de Jujuy, por la última fecha del Apertura de ese año, con gol de Federico González. Años después, bajo la misma administración, el Libertadores vio la luz, aunque aún resta demasiado trabajo por realizar para darle la forma soñada.
Después de muchos idas y vueltas la pelota comenzó a rodar en Alsina y Bochini en la décima fecha, cuando el Rojo saltó a la cancha para enfrentar a un Colón que llegaba puntero. En la mencionada oportunidad el equipo de Américo Gallego formó con: Adrián Gabbarini; Luciano Vella, Carlos Matheu, Leonel Galeano y Lucas Mareque; Walter Busse, Sergio Vittor, Ignacio Piatti y Federico Mancuello; Patricio Rodríguez y Andrés Silvera.
Durante la semana previa, una encuesta colgada del sitio oficial del club www.caindependiente.com consultaba al hincha sobre quién quería que convirtiera el primer gol en el Libertadores de América. Fue Andrés Silvera quien se quedó con el voto del pueblo y el Cuqui se encargó de cumplir con los deseos, propios y ajenos.
En tan solo doce minutos el goleador de Independiente, con un genial disparo, puso en ventaja al equipo y de esa manera pasó a la historia. El resultado final fue triunfo para el dueño de casa por 3 a 2 y también se anotó Ignacio Piatti por partida doble en el marcador. A lo largo del campeonato el Rojo disputó 5 encuentros en su casa de los cuales ganó 3 empató 1 y cayó, nada más y nada menos, frente a Banfield; en un partido accidentado que lo bajó de la lucha por el título pese a que comenzó ganando.
La dirigencia actual dio un paso importante para dejar de ser nómades pero por lo que se pudo apreciar a lo largo de los partidos en que el estadio se abrió fue que aún resta demasiado trabajo por realizar. Desde su apertura se detuvieron las obras y según se afirmó recién en febrero podría reactivarse.
El Bocha, gran ausente de la noche
Sin lugar a dudas que el gran ausente en la fiesta por la inauguración del Libertadores de América fue el ídolo máximo de Independiente, Ricardo Enrique Bochini. Mientras muchas glorias ingresaron portando las copas que hicieron grande al Rojo el astro, enfrentado con Julio Comparada, pegó el faltazo y días más tarde explicó sus motivos. “No fui a la inauguración porque no tuve ganas y porque no me invitaron, un poco de las dos cosas. No me invitó nadie pero pude haber ido porque tenía el palco pero hace un año, cuando empecé a tener problemas con Comparada, dije que iba a volver cuando se aclararan las cosas y me refiero a la votación por internet para ponerle el nombre al estadio. No fue algo real, bien hecho y por eso quedó Libertadores de América, que fue lo más raro que vi en el último tiempo. No tuve ningún accidente ni nada y no iba a ir a una fiesta donde la CD hace se otorga un mérito que no es de ellos sino es un mérito de todos los jugadores que pasaron por el club. Me hubiese gustado ir por la gente que siempre me demuestra afecto pero yo estoy mal con la CD y no me dieron la posibilidad que si le dieron a otros que hicieron mucho menos que yo por Independiente”.
EL EXODO EN NUMEROS
1.055
Fueron los días que transcurrieron para que Independiente vuelva a ser local en su propia casa, el Libertadores de América.
Fuente: Diario Popular




