El Rojo se incendiaba y Montenegro metió un triplete, el primer gol por un centro que se comió Central. Insultaba la barra del Rojo y al final explotó la del Canalla.
Hace cuánto que no existe un jugador tan influyente y determinante en un equipo como Montenegro en Independiente? Mejor, no imaginar qué sería del Rojo sin la prestación del Rolfi. Tener al goleador del Clausura al mismo tiempo que se evita, quizá sin merecerlo, el último puesto en la temporada es toda una definición del padecer del Tolo Gallego para encontrar algo parecido a un equipo.
Fue el segundo triplete del Rolfi en Independiente, en un partido que comenzó con principio de incendio entre los hinchas y se terminó cantando bajo la lluvia, con los Canallas repitiendo el canto inicial del Rojo, el mismo insulto a las madres de los futbolistas.
El Rolfi no tiró al arco, probó un centro pero durmieron patéticamente Broun y los zagueros. Fue el 1-0 con el que Independiente aguantó el primer tiempo, el que Central mereció no sólo empatar, también ganar. Fueron nueve chances contra un centro-gol del Rojo. Sí, un milagro futbolero, como luego lo de Montenegro.
Central después bajó la guardia, no pudo mantener el control de pelota, se desmoralizó por la buena respuesta de Assmann, su mala suerte e impericia (Vizcarra y Franzoia, además de fallar al definir se la pasaron quedando en offside). Y así esta pequeña versión de Independiente engrandeció al Rolfi, que se acomodó para el perfil diestro y clavó un derechazo, y luego un tiro libre. Fue contundente ante un Central que había tenido una buena imagen inicial pero al final volvió a fallar en un match clave, al cual un buen resultado de Racing, hoy en La Plata, le puede indicar que debe mentalizarse para la Promoción.
Lo de Rolfi asombra porque no resulta fácil de explicar su altísima efectividad en un equipo con crisis depresivas, con un delantero a su lado (Churín), que apenas sumaba 45 minutos con Gallego, con volantes poco resolutivos como Ríos, o el Mancuello del primer tiempo, y laterales que desbordan poco. Tampoco es que se la dan redondita… No, es del Rolfi el milagro, al que hay que prenderle velas y rezar para que no se resfríe. No se busca disminuir a sus compañeros, pero si a sus doce goles se les suman sus tres asistencias, el dato sentencia su participación en 15 de los 21 tantos de Independiente. Es el diferente. “No apareció contra River”, recordó una radio partidaria tras el 2-0. Verdad. Pero si él solo ganara todos los partidos seguiría en Europa. Montenegro es lo que hay y está justificada la pleitesía de sus hinchas, porque sin su versión el problema rojo a futuro (el promedio de la próxima temporada) sería una cuestión actual.
Gallego tendrá dos semanas tranquilas. Que acepte su suerte. También le ganó a Huracán y se vio que fue fantasía…
JUAN PABLO MENDEZ | jpmendez@ole.com.ar
Ojo, este triunfo no tapa nada
BETO TISINOVICH | btisinovich@ole.com.ar
Se le ganó al peor equipo de la temporada pero, la verdad, Central mereció mejor suerte. La diferencia estuvo primero en que Assmann juega en el Rojo, y que Montenegro en esa cancha casi siempre saca diferencias. Ahora, con 38 puntos en la temporada, por lo menos salimos del puesto de descenso en el que caíamos luego de la derrota ante River. Igual, este triunfo no tapa nada. Que nadie se confunda. Felicito a la gente por la iniciativa de juntarse y reclamar por el momento institucional y futbolístico en el que nos han metido. Por eso, hay que estar en estado de alerta y no quedarse quieto, siempre en forma A los Mareque, Higuaín, Centurión y otros que hablaron, lástima que no lo hicieron en la cancha. Ahí la camiseta les quedó muy grande.
Mucho más que suerte
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Assmann bancó el 1-0 cuando Central lo peloteó, y era figura.
Estuvo a 60 segundos de terminar con el arco en cero. Algo que no consigue desde el 2-0 a Boca de la 5ª fecha. Pero en el primero de los dos minutos adicionados, Zelaya cazó un centro y le infló la red. No le sirvió para terminar invicto, aunque Fabián Assmann ya había hecho suficiente para bancar el 1-0 parcial cuando Central arrinconó al Rojo, en el primer tiempo sobre todo.
El arquero al que miran italianos, españoles, ingleses y mexicanos tuvo cuatro atajadas que llevaron tranquilidad al vestuario en el entretiempo: dos veces le ahogó el grito a Lima y sus tiros libres (uno de los remates lo sacó del ángulo) y en otras dos ocasiones tapó ante Vizcarra: la segunda vez, desvió con una mano al córner un remate, casi desde el área chica, del delantero canalla. En su buena tarea, también lo ayudó mucho la mala puntería de Franzoia.
Vizcarra, justamente, lo derrotó en un mano a mano a los 14′ ST, pero el arquero zafó porque el línea Abalo cobró un offside que no era (el adelantado era Franzoia). Podría haber sido el 1-1… Luego, Montenegro le sacó el primer lugar en el podio.
Temprano hubo más reclamo
LEANDRO CID | lcid@ole.com.ar
La protesta de la gente del Rojo arrancó temprano. Por la mañana, alrededor de 250 hinchas se manifestaron en contra de la actual gestión, con una caravana que comenzó en la puerta del Libertadores de América y que terminó dentro de la sede de la avenida Mitre. La iniciativa surgió desde un blog partidario, preocupado por el mal presente deportivo e institucional. Los autoconvocados entregaron un petitorio para que la Comisión Directiva aclare sobre los siguientes puntos: plan de finalización de las obras del estadio; el presupuesto, costo y gastos en la construcción; información sobre el nivel del endeudamiento del club y sobre el costo del plantel profesional, entre otros. El que dio la cara por la CD (no estuvo Julio Comparada) fue Osvaldo Calvo (5° vocal titular), quien leyó el petitorio delante de todos, y prometió hacerlo llegar al presidente. Los hinchas esperan la respuesta para dentro de 30 días.
Del odio al amor en tres goles
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Los hinchas recibieron al Rojo con banderas dadas vuelta e insultos. ¿Cómo lo despidieron? Aplausos….
Dicen que del amor al odio hay sólo un paso, y viceversa. Y ayer quedó absolutamente en claro que esa sentencia popular es más correcta de lo que se pensaba, y que se aplica para todo.
Odio. La relación no venía para nada bien. Antes de que arrancara el partido, los hinchas de Independiente se habían tomado el tiempo de colgar las banderas al revés (en clara señal de protesta) y de poner algunos trapos bastante raros junto al banco de los suplentes: “Háganse cargo, esto es Independiente”; “CD: sin cancha, sin equipo, ¿seguimos creciendo?”; y un tercero que tenía la imagen de un balde con una calavera, un lampazo y la palabra “Limpieza”. Sí, parecía que iba a ser una tarde brava para los del Rojo. Es más, cuando Gallego salió a la cancha y vio eso se quedó estático. Y como si todo esto fuera poco, a los seis minutos del primer tiempo, la gente ya estaba cantando: “Jugadores, la c… de su madre, a ver si ponen huevo, que no juegan con nadie”. El hit de las últimas tres fechas, todas derrotas. Pero, ocho minutos después, Montenegro y su 1-0 hicieron callar a la gente.
¿Reconciliación? Quizá fue el pie del Rolfi y el blooper del arquero de Central en el 1-0, pero en el arranque del segundo tiempo, si bien había muchas más banderas puestas al revés, ya no estaban las dos más ácidas, las mismas que flanqueaban el banco y hablaban de la limpieza y de la categoría del club.
Claro que a los 16′, el 2-0 del Rolfi empezó a descongelar el corazón de la popu. Y ahí se oyó un “dale Rojo”, acompañado del típico: “Ponga huevo Independiente, no le falles a tu hinchada, que es la que te sigue siempre, en las buenas y en las malas. Hay que alentar al campeón…”.
El 3-0 del 10 y de Independiente recompuso los lazos. Y hasta en la tribuna no sólo hubo ímpetu para cargar a los de Central (que ahora insultaban a sus jugadores) sino que terminaron coreando un “ooole”…
MARIA LAURA BALONGA | mbalonga@ole.com.ar
Bandera de mi alma…
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Clara imagen de repudio de los hinchas del Rojo hacia el equipo. En el ST, la que dice “Háganse cargo…” desapareció, pero había más banderas dadas vuelta.
“El Tolo me metió presión”
Rolfi se motivó con el pedido de Gallego para que sea el goleador. “Esto es para el grupo”, dijo.
JUAN PABLO MENDEZ | jpmendez@ole.com.ar
Se lo había dicho Gallego: “Montenegro debe convencerse de que puede ser el goleador siempre”. Fue después del doblete en el 4-1 a Tigre. Desde entonces, Independiente sólo convirtió a través de su N°10: uno en el 1-5 a Estudiantes y tres veces ayer. Lo que elevan la cuenta personal del capitán en el Clausura a 12 tantos, su mejor marca personal en torneo cortos (su top era de 11, en Huracán, en el Clausura 02). “No esperaba ser el goleador pero el Tolo me metió presión, je. Son circunstancias, los goles dan una alegría interior, sirven para terminar lo más arriba posible, pero todavía esto no terminó. Ojalá pueda hacer alguno más”, mostró su alegría el Rolfi, quien desde mañana se mudará de Avellaneda a Ezeiza para sumarse a las prácticas de la Selección de cara a los dos partidos de las Eliminatorias.
-¿Estos goles son para Maradona, para Gallego o para la gente?
-Para el grupo. Creo que en estos momentos es lo más importante. El grupo sufre mucho lo que está pasando. Si las cosas van bien, lo vamos a disfrutar todos.
Es la tercera vez en su carrera que el Rolfi grita por triplicado. Las otras: Independiente 8-Argentinos 1 (Clausura 00) y Huracán 4-Chicago 0 (Clausura 02). El último jugador del club que había metido un hat-trick en el Rojo era Leonel Núñez (3-2 a Gimnasia de Jujuy, en el Apertura 08).
Al Rolfi lo que es del Rolfi
Walter Vargas | wvargas@ole.com.ar
Hablemos del Rolfi Montenegro. ¿Es una figurita difícil en la estación terminal de las maravillas? No. ¿Es un vulgar desangelado con buena prensa? Tampoco. El Rolfi, básicamente, es un buen jugador que si armonizan una serie de circunstancias puede ser muy bueno e incluso decisivo. Dispone de buen manejo de pelota, de un toque aceptable, de una gambeta difícil de controlar cuando va lanzado en velocidad y de una pimienta significativa de cara a los palos. Su pegada no abunda en plaza. Pues entonces, ¿qué es de lo que carece como para exponerse tanto a cuestionamientos que no siempre son ligeros, despistados o malintencionados? Al muchacho le han hecho bastante daño dos hipótesis erróneas. Una, la principal, es la de proponerlo como conductor estratégico. La otra, prima hermana de la otra, es la de forzarlo a beberse los vientos en la primera línea de combate. Ni una cosa ni la otra constan en su ADN por más que de un modo eventual sus probadas destrezas lo aproximen un poco a esos perfiles. Pruebas al canto: la anarquía estructural de un Independiente que tanto con Santoro cuanto con Gallego juega a la que te criaste ha confirmado que Montenegro no está para primera guitarra, pero, al mismo tiempo, salta a la vista que liberado de ese lastre se mueve en zonas de mayor comodidad para sobresalir en su rol más adecuado: el de un media punta con gol.
Imaginar un gran Independiente futuro debe contemplar la inestimable presencia del Rolfi, pero también que el Tolo exprima la sesera para ofrecerle un funcionamiento que lo ponga a salvo del célebre tic de pedirle peras al olmo. Al Rolfi lo que es del Rolfi: socio en la elaboración y recaudador en el área rival.
Fuente: Olé




