INDEPENDIENTE SE ABRAZA A LA VICTORIA EN UNA NOCHE INOLVIDABLE.Independiente vivió su mejor noche en mucho tiempo. Reinauguró su estadio con una fiesta brillante, y luego en la cancha su equipo respondió con una buena tarea y un triunfo importantísimo ante Colón, que lo encarama a tres puntos de los líderes. El local mostró a un Piatti en gran nivel, con dos goles y la asistencia para Silvera en el restante. Los santafesinos no tuvieron la solidez de otros encuentros y no sólo perdieron el partido, sino también el liderazgo del torneo.

Con mucha agresividad comenzó el partido Independiente, como impulsado por toda la fiesta previa, la recepción del público, la exhibición de todas las copas ganadas en la historia del club… Salió como para comérselo a Colón, como para marcar territorio de entrada en su nuevo estadio. Con mucha actividad de Piatti asociado a Patricio Rodríguez, con movilidad en Silvera, que jugó como único punta pero para nada estaba aislado, sino que los dos mencionados anteriormente lo acompañaban de manera permanente, más Busse por derecha, más las subidas de Mareque, más Mancuello. Colón vio copado su terreno defensivo y no pudo salir, al menos hasta que Independiente llegó a su objetivo: el gol. Piatti recibió por el callejón del “diez” y soltó la pelota para Silvera, que recibió habilitado entre Garcé y Goux. La paró y de zurda dejó sin nada que hacer a Pozo. Iban doce minutos.
Cuatro minutos después Pozo salvó ante un cabezazo de Silvera. Parecía hasta sencillo para Independiente, pero claro, en cuanto aflojó un poco el ritmo y permitió que Colón se acomode, todo se emparejó. Colón no está en la pelea por el título en vano. Empezó a jugar más Bertoglio, se activó Ricardo Gómez por izquierda, Capurro y Ramírez se hicieron notar más y Colón de a poco, fue llevando el partido hacia campo contrario. Sobre todo por la izquierda, donde Gómez le ganaba a Vella. Y allá, en el área, esperaban hambrientas las dos fieras: Nieto y Fuertes. No podía descuidarse Independiente y cuando lo hizo, pagó: a los 34, Fuertes la metió larga para Ricardo Gómez, que volvió a ganar por su costado, puso el pase al medio y Nieto definió con un espectacular zurdazo a un ángulo para empatar el partido.
Se iba el primer tiempo con el 1 a 1, cuando un nuevo y acertado ataque de Independiente volcó de nuevo las cosas a su favor: gran jugada de Patricio Rodríguez por izquierda, llegó al fondo, metió el pase atrás, arremetió Piatti, trabó y le ganó a Goux, quedó mano a mano con Pozo y la colocó suave contra un poste. Se iba en ventaja el Rojo al descanso, con un festival en las tribunas.
Colón se complicó más el partido a los 15 del segundo tiempo cuando Fuertes, mientras disputaba la pelota con Busse, le cruzó el brazo en la cara. No tanto para golpearlo, sino para ganar la posición. De todas formas fue imprudente su acción, y Laverni interpretó que debía expulsarlo. Colón se quedó con diez y justo se le fue uno de sus goleadores, cuando el equipo iba a buscar el empate.
Independiente aprovechó: a los 27, Silvera metió una pelota perfecta para Piatti, solo por el callejón central ante un Colón jugado. Piatti corrió sin obstáculos hasta Pozo, lo gambeteó y definió con suave toque.
Colón no mostró reacción después del tercer gol del Rojo, hasta que a los 43, Ramírez descontó con un cabezazo abajo. Para darle incertidumbre al partido, aunque al final fue del Rojo, que vuelve a pelear arriba.

LUIS STOCIK

http://www.popularonline.com.ar/imagenes/upload/420702


UN ROJO MUNDO DE SENSACIONES
Orgullo y nostalgia, la esquina del sentimiento

TODO ROJO, TODO PASION, EN UNA JORNADA HISTORICA PARA LOS HINCHAS DEL DIABLO.

PABLO VIGNOLA

La noche tuvo la magia en la que la energía del rock es capaz de tirar paredes con la nostalgia del tango. Una noche que, camino a la esquina de mil jornadas históricas, permitió cerrar los ojos, e imaginar a Calamaro, junto a un solo de guitarra, balbucear: “Cuando era niño, y conocí la Doble Visera, me quedé duro… De grande me volvió a pasar lo mismo”, sintetizando el efecto propio del avance de la tecnología. Casi al mismo tiempo, el sollozo de un bandoneón acompaña aquellas estrofas advirtiendo que “de aquel ayer he guardado, este cofre de recuerdos, apretado en lo más hondo de este viejo corazón…”
Entonces, el porvenir se para frente a frente con la añoranza y se trenzan en una mirada fija a los ojos. El proceso empezó hace unos días, cuando los socios planearon el momento para ir en busca del bono que les asegurara el lugar y los hinchas rompieron el chanchito para pagar una fortuna por la platea que les asegurara un lugar en casa, la noche del regreso.
Rumbo a ese momento, imágenes de todo tipo cruzaron la mente y las almas de varios millares de peregrinos que marcharon hacia el momento histórico. De un lado el orgullo por encontrarse con un escenario fantástico, ejemplo de vanguardia en la sociedad futbolera; del otro, una sensación de gratitud para el monumento que ya no está, que en su momento también marcó un hito como el primero de cemento de Sudamérica, y que cobijó los pasajes más sagrados del paso de Independiente por la historia del deporte.
La ilusión de lo que puede venir en pulseada sentimental con las ausencias. Un coctel de sentimientos que hicieron latir como trompadas a los corazones entusiasmados por los nuevos capítulos que se escribirán en hojas que aún están en blanco, pero también nostálgicos por la remembranza.
La pasión de Independiente tuvo muchas direcciones en la Filcar: Boyacá y Camarones, Donato Alvarez y San Martín, Alvear y Tagle, Paysandú y Espinosa, Manuel Ocantos 540, Mitre 1987 en Crucesita, Alsina y Cordero y, de aquí a la eternidad, en Alsina y Bochini. Y fue justamente en esta última esquina donde héroes de cada época transformaron su sudor en el agua bendita de la gloria.
Allí la Visera fue testigo de los duendes que se asociaron a la contundencia de un malabarista como Erico, a la explosión del Kun Agüero, talento de Capote De la Mata, el amor propio de Trossero, el alma de Pastoriza, la magia de Sastre. Allí descolló la fantástica delantera de Michelli, Cecconatto, Lacasia o Bonelli, Grillo y Cruz. Allí Maldonado instaló el saludo histórico de los brazos en alto. Allí Pavoni y Santoro se cansaron de levantar copas. Allí Seoane (en el arranque del profesionalismo), Tarabini, Marangoni, Yazalde, Barberón, Gustavo López, Mura, Ferreiro, Usuriaga, Bernao, Garnero, Nito Veiga, Alzamendi, Rotchen, Bertoni, Morete, Monzón, Bello, Galván, Balbuena, Montenegro, Maril, Mondragón, Maglioni, Mariulo Rodríguez, Outes, Villaverde, Savoy, Sa, Larrosa, Islas, el Zurdo López, Burruchaga, Enrique, Artime, Zorrilla, Giusti, Raimondo, Goyén, Percudani, Pusineri, Rambert, Alfaro Moreno, Clausen, Milito, cargaron de alegrías los armarios del Rojo. Allí se sintieron orgullosos hombres como Pedro Canaveri (el presidente que inauguró el estadio en 1928), Carlos Bottaro, Héctor Sande, Carlos Radrizzani, José Epelboim, Grondona, Pedro Iso o Jorge Bottaro.
Allí, Ricardo Bochini, abanderado de esa historia de ensueño, en su último aporte, regó el césped con las lágrimas de su partido despedida, la noche que todos lloraron en el adiós del ídolo que durante dos décadas formó parte del inventario de la Doble Visera que lo tuvo -con la única camiseta que vistió en su vida- como principal atractivo y máximo campeón.
“Dicen que hay, un mundo de sensaciones”, según el rock se abre paso de la mano de la tecnología y el modernismo. “Y al volver para mi casa, ya no voy a la otra pieza, a darle un beso a la vieja, porque también se me fue…”, se lamenta el tango en un arresto de nostalgia y en conmemoración emocionada por las cosas que ya no están.


Cuqui Silvera y un grito histórico

 SILVERA HACE HISTORIA: PRIMER GOL EN EL NUEVO ESTADIO.

Marcó el primer gol en el nuevo estadio con un lindo zurdazo

El primer grito en el nuevo “Libertadores de América” no tardó en llegar. Apenas una docena de minutos. Y tenía que ser el delantero más querido por la gente, el que supo ser campeón allá por el 2002 también bajo la tutela del “Tolo” Gallego. La historia dirá que Andrés Silvera, el “Cuqui” resultó el primero en marcar un gol tras la reinauguración del estadio rojo.
El “Silveeeeera, Silveeeeera” marcó la primera ovación de los poco más de treinta mil hinchas de Independiente y el delantero cumplió con una promesa que había hecho en la previa.
Corría el minuto doce cuando el “11” recibió la asistencia de Ignacio Piatti ya dentro del área. Con un movimiento simple logró acomodarse para sacar el zurdazo que se metió lejos del alcance de Diego Pozo. Sin dudas, un gol histórico que abrió el camino de un éxito de sirvió para dejar a Independiente prendido nuevamente en la pelea grande del Apertura.
Listo para volver
Una buena noticia para el “Tolo” Gallego tiene que ver con la posibilidad de contar nuevamente con Darío Gandín para el partido del próximo domingo ante Arsenal en el Viaducto. Es que el goleador cumplió anoche, en la semana se lamentó por no tener la chance de formar parte de este partido histórico, la fecha de suspensión que le impuso el Tribunal y recuperará su titularidad. El plantel volverá a entrenarse hoy por la tarde en el predio de Villa Domínico ya pensando en el partido frente a los de Jorge Burruchaga.
Mientras tanto, el que sigue con su período de recuperación es el arquero Hilario Navarro. El correntino sufrió un fuerte golpe en la pelvis durante el partido de la fecha cuatro ante Estudiantes y ya lleva casi dos meses trabajando de manera diferenciada. Se estima que, si se dan los tiempos previstos, el arquero podrá estar trabajando a la par del resto de sus compañeros en dos semanas.


UNO POR UNO INDEPENDIENTE

IGNACIO PIATTI (9) Fue determinante. Cuando se asoció con “Patito” Rodríguez le generó muchos problemas a la defensa visitante. Además, asistió a Silvera en el primero y marcó un doblete para cerrar una noche inolvidable.

ADRIAN GABBARINI (4) nada que hacer en el golazo de Federico Nieto pero con manos débiles en el descuento final.

LUCIANO VELLA (5) arrastró una molestia casi desde el arranque y eso lo mantuvo algo contenido.

CARLOS MATHEU (6) fue importante en los cruces

LEONEL GALEANO (6) controló nada menos que a Esteban Fuertes. Mostró carácter.

LUCAS MAREQUE (6) fue salida permanente y se manejó con criterio.

WALTER BUSSE (7) tuvo un trabajo incansable.

SERGIO VITTOR (6) tardó unos minutos en acomodarse pero aportó corte y distribución.

FEDERICO MANCUELLO (5) tuvo decisión y siempre miró para adelante.

PATRICIO RODRIGUEZ (5) si bien le faltó continuidad en su juego, fue muy útil para hacer trabajar la usina generadora del fútbol rojo.

ANDRES SILVERA (7) primer gol en la historia del nuevo estadio, pase fantástico para que Piatti baje la cortina. Muy buen partido del “Cuqui” de la gente.

MARTIN GOMEZ (6) complicó con su movilidad y su velocidad.

UNO POR UNO COLÓN

FACUNDO BERTOGLIO (6) Tuvo una participación decisiva en el gol y fue uno de los pocos que mantuvo el nivel en la parte complementaria. Con eso, le alcanzó para ser el más destacado de un equipo que ayer, extrañamente, no mostró demasiados puntos altos.

DIEGO POZO (6) no tuvo responsabilidad en los goles y hasta se jugó el pellejo en una jugada.

ALEXIS FERRERO (5) evidenció algunos problemas cuando por su sector se tiró el Patito Rodríguez.

ARIEL GARCE (5) mostró su oficio para salir, aunque cometió algunas faltas peligrosas e innecesarias.

MARCELO GOUX (5) fue el abanderado del repunte de Colón en el primer tiempo. También abuso de las faltas.

ISMAEL QUILEZ (5) alternó buenas con malas. No gravitó todo lo que su equipo precisaba.

ALFREDO RAMIREZ (4) a veces arriesgó innecesariamente el balón y una de esas jugadas, casi termina en gol.

ALFREDO CAPURRO (4) aportó lo de siempre: su cuota de combatividad, aunque progresó poco en función ofensiva.

RICARDO GOMEZ (5) tuvo algunas buenas participaciones, aunque pocas. Cometió algunos errores al defender.

FEDERICO NIETO (6) ratificó su buen momento convirtiendo un gol, luego de pasarla de pié a pié.

ESTEBAN FUERTES (3) no empezó bien la noche, casi no juega, su aporte fue escaso y se fue expulsado.


EL ARBITRO

Discreta tarea de Saúl Laverni (5), con algunos fallos equivocados y algunas amarillas que no mostró. En la jugada de la expulsión de Fuertes sancionó quizás la imprudencia del jugador de Colón, que le cruzó el brazo a Busse a la altura del rostro para frenarlo y ganar la posición. No hubo codazo ni golpe de puño, pero el delantero no tenía por qué ir con el brazo a esa altura. Bien cobrado el gol de Silvera, porque el delantero de Independiente estaba perfectamente habilitado.

Fuente: Diario Popular

Deja un Comentario

Memoria usada: 25780.4 KB de 26112 KB