El Rojo asusta. Gallego ya usó 25 jugadores y la mayoría está más cerca del aplazo que de eximirse. Y el Tolo seguirá metiendo mano…
“Tienen ganas de vernos últimos, eh”.
¿Acaso alguien podría sorprenderse si esta frase la decía Américo Gallego en vez de Carlos Ischia? ¿Independiente puede mirar para otro lado en esta compulsa por el peor del torneo? Para nada. Y por juego, ya se ganó varios boletitos para la grande…
En el Apertura 08 ya coqueteó con el sótano: fue 18°, sólo cuatro puntos por encima del histórico River último. Y no resulta alentador ver que este equipo, que mantiene una base sólo retocada en el técnico y un par de refuerzos, tenga a esta altura la misma cantidad de unidades (14) que en idéntica instancia del torneo anterior.
Con Gallego, el equipo sumó cuatro puntos de 12, pero mereció cero. Sólo se puede rescatar que revirtió el resultado ante Huracán (aunque en el global lo bombardearon) y que jugó un primer tiempo aceptable con Colón (fue penoso en el segundo y perdió sin atenuantes). Nada se discute del 1-5 ante Lanús y el 1-1 con Argentinos fue un regalo de Torrico para el cumpleaños 54 del Tolo.
Que Gallego haya usado 25 jugadores es una muestra de búsqueda y de inestabilidad. Ya fueron demasiados los cimbronazos y, con este escenario, se hace difícil pensar que el DT pueda encontrar, como quiere, un equipo que perdure por cuatro o cinco partidos sin cambios por bajo rendimiento. La duda pasa por si la confianza se gana jugando o si juega quien tiene más confianza
Gallego es culpable de haber confiado demasiado en su linaje ganador antes de conocer a fondo el material con el que contaba. “Si ganamos los tres primeros partidos, nos prendemos”, había pronosticado. Qué lejos quedó aquella esperanza. Pero la responsabilidad más grande es de los jugadores. El domingo empataron en el descuento, pero por obra de un milagro. En el resto de los partidos se derrumbaron en los segundos tiempos. Fabián Assmann dijo a micrófono abierto que el problema “quizá sea físico”. Gioda, en cambio, lo atribuyó a una cuestión mental. Nada funciona, porque este grupo, en la temporada, ya tuvo tres técnicos, cuatro preparadores físicos y hasta un psicólogo. Frustró el debut de Borghi en la Argentina, le amargó el retiro a una gloria como Pepé Santoro y ahora expone a uno de los tipos más ganadores, que se aferra, como otros, a la esperanza algo gastada de Patito Rodríguez. El Tolo, que seguirá metiendo mano en el equipo, no se va a espantar por salir último: ya lo fue en el Clausura 02 y en este mismo club. La diferencia es que en aquel invierno hubo una billetera generosa, la de Daniel Grinbank, que permitió borrar de un plumazo muchos jugadores y armar a nuevo el plantel que luego fue campeón. La pregunta, con construcción del estadio y crisis mediante, es si en junio habrá dinero para un cero kilómetro.
FACUNDO DE PALMA | fdepalma@ole.com.ar
Bombazo
Un rumor ayer hizo temblar al Libertadores de América: decía que la tribuna Cordero, la única que sigue en pie de la vieja cancha, debía ser demolida por haber sufrido daños estructurales. “Esa información no tiene asidero. Están los puntales armados para terminar con el hormigón in situ y seguir con el premoldeado en la misma línea que los escalones de la Cordero”, aclaró Hugo Barrueco, vice 2°, a cargo de las obras, a Olé.
Prisionero y dependiente
CARLOS RODRIGUEZ DUVAL | crduval@ole.com.ar
Gallego es un prisionero de su prestigio, y de su razonable autoestima, valores jaqueados ahora por la malaria del Rojo. Y tallan además sus palabras porque en la primera derrota tiró una obviedad: “Soy un ganador”.
Eso es cierto. Vibra en la esencia en su personalidad, pero sus pergaminos están sometidos -como en todo DT-, al ojo clínico y oportunismo en elegir jugadores. Además, de que haya sintonía mutua: 1) que advierta con quiénes habrá ensamble y eficacia; 2) que los jugadores se adapten con el nivel necesario a su idea. Cappa parece que esa ecuación la resuelve rápido en Huracán. Gallego no aún. Pero las urgencias no se compatibilizan, a veces, con las necesidades. En su caso, aflora una acelerada etapa examinatoria en vistas a lo que vendrá. Mientras tanto, anda entre sequías y algún gol de chiripa.
Entonces, ninguna duda: Tolo es un histórico ganador. Pero también, como le recordaría Perogrullo, un dependiente de sus jugadores, y de lo azaroso del fútbol.
Fuente: Olé





abril 28th, 2009 at 9:50 pm
el otro dia viendo el partido, escuchaba los comentarios de los dos periodistas de t y c sports, como se nota que les pagan para hablar mal de INDEPENDIENTE,yo se, el equipo juega mal y todo eso, pero hay otros equipos que tambien juegan mal y ellos lo cubren. En una de esas dijieron:”…el tecnico de argentinos si que trabaja en la semana no como otros…”, SEÑORES DE T Y C ESE EQUIPO ESTA ULTIMO, NO VENDAN PESCADO PODRIDO, NO SEAN CARADURAS, RESPETEN SU PROFESION, SEAN BUENAS PERSONAS Y SI ES POSIBLE, TIRENSE A UN POZO.
abril 30th, 2009 at 12:04 am
Como miran con una lupa los partidos esta nueva generacion de periodistas,que lastima que no vieron el golazo de Nuñez a Boca, la pelota pego en el travesaño pico medio metro adentro y salio, el referi no lo vio, el linea no lo vio, y los “sabiondos” no lo vieron, pero todo ser humano normal en el planeta tierra si lo vio, señores esos son tres puntos que nos deben, y otros tres puntos son los de la mano del jugador de Banfield sobre la hora, que los “señores” periodistas tampoco vieron igual que el señor “arbitro”,que casualidad ¿no?, van 6 puntos, y si sigo creo que salimos campeones.