Lunes, 31 marzo, 2008 - Categoría Noticias

A Leandro le anularon un gol por un offside que no existió, porque Puertas lo habilitaba. “Que Laverni pueda dormir tranquilo…”, dijo.

Para Gioda, para su lógica, la de anoche habrá sido para Saúl Laverni una noche de insomnio. De coté, para Julio Ayala, su segundo asistente, también debería haber problema de almohada. “Espero que el árbitro no se haya equivocado y que pueda dormir tranquilo. En la cancha, al menos, nunca lo reconoció…”, pifiaba en su pronóstico Leandro Gioda, actor estelar de la jugada que pudo definir la tarde, recuperar sonrisas, cortar rachas y todos los etcéteras que Independiente maneja por estas horas. A punto de ingresar al

último cuarto de hora, al Rojo le quedó un tiro libre a Montenegro sobre la izquierda en tres cuartos de ataque. El centro cayó en las narices de Barovero. Angel Puertas nunca llegó a tirar el achique cuando el malón se le venía encima. Primereó Gioda de cabeza y la puso junto a un palo. La magia del festejo se terminó cuando Carlos Matheu, otra tromba sobre el espacio aéreo de Huracán, echó su vista atrás, hacia el hombre de la banderita, sospechando lo peor. “No era offside. Pero ya está. Hicimos todo para ganar pero cuando se cobran algunas cosas…”, aseguró Lothar con ojos de Telebeam. Y no falló. Pepé Santoro, abuelo y todo, ultra experimentado, también aportó a la causa. “Nos anulan un gol, no nos dan un penal… Si el juez y el línea consideran que fue así… No nos queda otra que acatar las reglas. Aunque con ese golcito, se terminaba el partido. Lo cerrábamos…”, dijo el DT sobre ese fallo que pareció una Gioda. Pero fue en serio.

Fuente: Olé

Deja un Comentario

Memoria usada: 25727.3 KB de 25856 KB